La Vasconcelos, ¿metropolitana o extra metropolitana? Un (primer) acercamiento geográfico a nuestra biblioteca

December 6, 2018

Inicialmente se consideró que la Biblioteca Vasconcelos atendería la zona norte de la Ciudad de México, considerada entonces como una zona de pobre dotación cultural. Se pensó que a lo sumo podría extender su radio de acción a municipios del Estado de México cercanos, sobre todo a aquellos municipios a los que la biblioteca les resulta más accesible urbanamente por su conexión con la línea del metro B, como Ecatepec de Morelos y Nezahualcóyotl, y por el tren suburbano, como Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Tlalnepantla y Tultitlán.

 

Pero en esto, como en otros casos, los usuarios definieron otros derroteros. Lo probó el primer estudio de públicos de 2014: recibíamos a usuarios residentes en las 16 alcaldías que conforman la Ciudad de México, y de 28 municipios del Estado, no necesariamente conurbados, sino de algunos ubicados a gran distancia de la BV, como el municipio de Coyotepec (a 44 kilómetros de la BV),  Texcoco (a 50 kilómetros) o incluso Toluca (a 99 kilómetros).

 

La composición  del público también muta. Si en 2014 un 30% provenía del Estado de México, en el estudio de 2017 descubrimos que estos usuarios se incrementaron y representaban un 44% del público, y que acudían de 30 municipios del Estado.

 

Mapa 1. Residencia de visitantes de la Ciudad de México y el Estado de México

 

 

Fuente: Estudio de públicos 2017.

 

Estos cambios entre el primer y segundo estudio, elaborados con sólo tres años de diferencia, nos muestran las dinámicas cambiantes y la relación activa de la biblioteca con la vida metropolitana. También nos plantean retos en la forma que concebimos los servicios y las actividades, pues atendemos a distintos públicos cambiantes en el tiempo (y también  en el espacio). Pero los datos de las encuestas de los estudios de públicos no son la única manera en que podemos analizar la irradiación geográfica de la biblioteca.

 

En este pequeño estudio nos propusimos visibilizarla a partir de la credencialización y el préstamo, dos datos más relevantes. La credencialización nos indica el área  geográfica potencial y, el préstamo, el alcance que tenemos en la práctica como equipamiento público.

 

El cuadro que resume los datos por entidad se presenta así:

 

Cuadro 1. Distribución de visitas, credencialización y préstamo

Fuente: BV 2018.

 

Dicho en otras palabras, al menos en una primera aproximación podemos decir que si bien han crecido los visitantes del Estado de México, el uso de los servicios no ha crecido al mismo ritmo. En el caso de credencialización y préstamo hay un uso diferenciado en el que los habitantes del Estado de México presentan un rezago en el uso de servicios, si se comparan con la proporción de visitantes.

 

Los residentes de la Ciudad  hacen un mayor uso del servicio de credencialización (61%) que los del Estado de México (39%). Lo mismo sucede con el servicio de préstamo, donde se acrecienta la distancia entre los dos lugares, pues llevan más materiales en préstamo los de la Ciudad de México (63%) que los visitantes de las numerosas demarcaciones del Estado (37%).

 

De igual forma, como veremos más adelante, al analizar el promedio de préstamo de las diferentes delegaciones, en lo global la media de los distintos (y diversos) municipios del Estado de México suele ser menor que la de la Ciudad.

 

¿A dónde podrían viajar nuestros libros?

Al revisar los lugares de residencia de los usuarios que sí se credencializan —y lo hace un 63% del público—, descubrimos que atendemos a usuarios de más municipios del Estado de México que los detectados por ambos estudios de públicos (28 municipios en 2014 y 30 en 2017), pues contamos con credencializados residentes en todas las delegaciones de la Ciudad de México y en 102 municipios, es decir, del 82% del total de los municipios del Estado de México.

 

Si consideramos que la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) está conformada por las 16 alcaldías de la Ciudad de México y sólo  60 municipios conurbados (59 del Estado de México y uno perteneciente al estado de Hidalgo), la Vasconcelos tiene usuarios credencializados en 43 municipios más de los 59 municipios mexiquenses que oficialmente conforman la Zona Metropolitana. Somos, pues, una biblioteca extra metropolitana. Este dato es una grata sorpresa y también el detonador de un conjunto de interrogantes.

 

Mapa 2. Distribución de credencializados

en la ZMVM y en el Estado de México

 

 

 Lugares a los que podrían viajar nuestros libros. Fuente: BV 2018.

 

Los residentes de la Ciudad de México se credencializan más (61%) que los del Estado de México (39%). Desde luego que el número de credencializados varía entre los distintos municipios (algo que también sucede con el préstamo): si se considera al total de municipios y delegaciones, apenas 5% de las demarcaciones (tres alcaldías y tres municipios) aportan 10% de todos los credencializados.

 

En el caso de la Ciudad de México se tiene que 34% de los credencializados reside en tres alcaldías: Gustavo A. Madero (14%), Cuauhtémoc (13%) e Iztapalapa (7%) y el restante 27% reside en el resto de las alcaldías. Estas son las mismas que aportan el 32 % de los visitantes, y en proporciones similares: Cuauhtémoc (14%), Gustavo A. Madero (13%), e Iztapalapa (5%).

 

Lo mismo sucede en el Estado de México, donde 20% de los credencializados reside también en estos tres municipios: Ecatepec de Morelos (11%), Nezahualcóyotl (5%) y Tlanepantla de Baz (4%) y un 19% lo hace en el resto de los municipios. Estos credencializados representan un porcentaje menor que los visitantes (24%) de las mismas demarcaciones: Ecatepec de Morelos (12%), Nezahualcóyotl (7%) y Tlanepantla (5%).

Lo anterior quiere decir que en ambos casos la biblioteca atiende a muchos usuarios de seis demarcaciones y a pocos usuarios de la mayoría de las demarcaciones, es decir, la gran mayoría aporta minorías: en la Ciudad de México, Cuajimalpa de Morelos y Milpa Alta no aportan un 1% del total de credencializados y en el Estado de México, en 92 municipios (de los 102 con credencializados) residen menos de un 1% de credencializados.

 

¿Quiénes son estos usuarios que conforman una minoría que viene de sitios distantes? ¿Es la Vasconcelos un nodo para sus desplazamientos o, por el contrario, implica viajes extra para poder visitarla?  ¿Cuáles son sus necesidades y demandas? Nos interesa tener un conocimiento más profundo de estos usuarios desde una perspectiva cualitativa y cuantitativa.

 

Si la accesibilidad es determinante para el uso de los equipamientos, ¿de qué forma podríamos mejorarla para credencializar a más usuarios de las diferentes demarcaciones? ¿se trata de la accesibilidad a nuestros espacios físicos o a distintos servicios? Más allá del préstamo a domicilio, ¿qué implicaciones o nuevos servicios tiene que implementar la Vasconcelos para recibir a usuarios de toda la Zona Metropolitana del Valle de México (59 municipios más 1 de Hidalgo) y 43 municipios más, no incluidos en la ZMVM porque no se consideran conurbados?

 

Una cuestión urgente es analizar la relación de la Vasconcelos con otros equipamientos educativos y culturales de distinto nivel, por ejemplo otras bibliotecas, universitarias públicas y privadas y con bibliotecas públicas. Sabemos que (48% de nuestros usuarios asiste a otras bibliotecas públicas y privadas de distinto nivel), centros de estudio de distinto nivel (básico o superior) y centros de actividades culturales y artísticas como museos, Faros o centros independientes cercanos o localizados en los lugares de origen residencial de los usuarios. También deben analizarse el transporte y las vías de comunicación para conocer la accesibilidad a los equipamientos.

Prestamos materiales a usuarios de todas las alcaldías de la Ciudad de México (16) y a 82% de los municipios (102) del Estado de México, lo que nos convierte en un equipamiento extra metropolitano.

 

¿Y a dónde viajan?

A partir de un análisis del préstamo de los últimos 24 meses (de 1 de julio de 2016 al 30 de junio de 2018), descubrimos que uno de cada dos de los 126,578 credencializados tomaron algún material en préstamo. 63% del préstamo fue llevado por residentes de la Ciudad de México y el resto, del Estado de México (37%). Durante 24 meses prestamos  675,961 mil materiales (sobre todo libros, pero también DVD´s y CD´s) que fueron tomados por sólo 64,059 usuarios de una región que cuenta con más de 20 millones de personas y es considerada como la cuarta región metropolitana más importante del mundo.

 

Como en los visitantes y la credencialización, se repiten las seis demarcaciones con más préstamo: en la Ciudad de México, Cuauhtémoc (21% de credencializados contra 15% del préstamo), Gustavo A. Madero (23% de credencializados contra 14% del préstamo) e Iztapalapa (12%  de credencializados contra 8% del préstamo) y el restante 43% del préstamo se distriminuyó en las restantes 13 alcaldías, que no superan al 10% de credencializados cada una y al 5% del préstamo.

 

Mapa 3. Distribución del préstamo

en la ZMVM y en el Estado de México

 

 

Lugares a los que viajaron nuestros materiales Fuente: BV 2018.

 

Lo mismo sucede en el Estado de México, donde sólo tres municipios llevaron 20% del préstamo: Ecatepec de Morelos (11% de préstamo contra 28% de  credencializados), Nezahualcóyotl (5% del préstamo contra 13% de credencializados) y Tlanepantla de Baz (4% del préstamo contra 4% de credencializados); el restante 19% del Estado se repartió en un total de 91 municipios que sí tomaron en préstamo de entre los 102 credencializados.

 

En cuanto a las demarcaciones que contaban con credencializados pero nadie tomó materiales en préstamo, se tiene que  en la Ciudad de México hicieron uso del servicio residentes de todas las delegaciones. En cambio, en el Estado de México, no utilizaron el servicio de préstamo en los siguientes 11 municipios: Atizapán, Calimaya, Ixtlahuaca, Papalotla, Polotitlán, San José del Rincón, Sultepec, Timilpan, Villa del Carbón, Villa Victoria y Zacualpan. Hay que aclarar que estos municipios representan apenas 17 usuarios.    

 

Comparativamente, los visitantes del Estado de México que llevan menos préstamos y su media de préstamo es un punto menor que la de los habitantes de la Ciudad de México

    ¿Viajan más, viajan menos?: la media de préstamo por geografía

    Una cuestión más a fondo que comparar usuarios potenciales versus quienes hicieron un uso real de un servicio es el promedio de préstamo. Como explicamos al inicio, el promedio global de la Ciudad y del Estado de México nos indica de entrada un uso diferente del servicio de préstamo: mientras que en la Ciudad de México la media es de 11 préstamos, en el Estado de México es de 10.

    Ahora explicaremos brevemente una revisión de los promedios de cada una de las demarcaciones. En el caso de la Ciudad la alcaldía con mayor promedio es Tlalpan, con una media de 13 préstamos; 14 delegaciones se encuentran solo un punto por encima o debajo de la media (entre 10 y 11 préstamos) y sólo una alcaldía, Milpa Alta, la más alejada de la biblioteca, tiene el promedio más bajo con una media de 7 préstamos.

    En el Estado de México, debido a su gran número de municipios, la media es más diversa; por ejemplo, un 30% de las demarcaciones (30 municipios) sobrepasan la media de 10 préstamos (duplicándola y triplicándola en algunos casos), un 14% (14 municipios) están en la media de préstamo y el restante 66% están por debajo de la media de préstamo, en algunos casos con medias tan bajas como un préstamo

     

    Mapa 4. Distribución de los promedios de préstamo

    en la ZMVM y en el Estado de México

     En municipios lejanos, menos usuarios llevaron más libros.  Fuente: BV 2018.

     

    El Estado de México es diverso y también nos dio algunas sorpresas: al dividir el total de préstamo entre el total de prestatarios, encontramos sutiles hallazgos: por ejemplo, que en municipios alejados como Ayapango, Zacazonapan, Villa de Allende o Tenango del Valle, menos número de usuarios llevaron más libros en préstamo que los residentes de delegaciones más céntricas. Aunque este es un indicador global, nos da una idea de la diferencia de uso en contextos diversos.

     

    Conclusiones a esta primera aproximación

     

    Frecuentemente se atribuyen visitas a la biblioteca pública —sobre todo de estudiantes de nivel medio o superior— “porque queda cerca” o porque “puedes llegar sin gastar transporte”. La revisión de nuestros datos nos muestra que el uso de este equipamiento rebasa la lógica del uso por ahorrar tiempo y dinero. Si desde Zumpango de Ocampo, San Juan Teotihuacán, Ozuba de Alzate, Amecameca de Juárez, Metepec o Lerma hay un interés por visitarnos y utilizar los materiales (porque aquí hay de todo para todos), ¿qué explica estos desplazamientos? Visitarla no parece una cuestión de distancia física ¿quizá sea una cuestión de distancia sociocultural?

     

    En términos globales, llaman la atención las diferencias mostradas en el cuadro comparativo entre los visitantes del último estudio de públicos (2017), los credencializados, el préstamo y la media y el menor uso de los residentes del Estado de México, que si bien han comenzado a visitar más la biblioteca, hacen un uso menor de los servicios analizados en esta ocasión. También nos preguntamos si utilizan menos otros servicios, como los servicios digitales, bibliotecarios, culturales o educativos.

     

    A menor escala regional también hay otras diferencias; como se ejemplificó en las seis alcaldías y municipios en los que residen más usuarios, hay algunas diferencias entre el público que la visita, entre quienes se credencializan y entre quienes toman en préstamo. Por ejemplo, en Cuauhtémoc, con un 14% de  los visitantes, 13% de credencializados, 15% del préstamo y una media de 12 préstamos; la Gustavo A. Madero, con 13% de los visitantes, 14% de credencializados, 13% del préstamo y una media de 10 préstamos e Iztapalapa, con 5% de los visitantes, 7% de credencializados, 8% del préstamo y una media de 11 préstamos.

     

    En el Estado de México, Ecatepec de Morelos con 12% de los visitantes, 11% de préstamo, 11% de  credencializados y una media de 10 préstamos; Nezahualcóyotl con 7% de los visitantes, 5% del préstamo, 5% de credencializados y una media de 10 préstamos. Finalmente, el último municipio, Tlanepantla de Baz, con un 4% del préstamo, 5% de credencializados y una media de 9 préstamos. ¿Qué nos dicen esas diferencias? Que unos y otros hacen distinto uso de estos servicios, como en el caso de Tlanepantla, que parecen hacer un uso más intenso de los servicios al existir menos diferencia entre quienes se credencializaron y quienes realmente llevaron material en préstamo.

     

    ¿De qué depende  que los habitantes de lugares distantes decidan desplazarse durante más de dos horas de ida y vuelta para tomar en préstamo nuestros acervos?¿Cómo hacer para que una mayor proporción de habitantes del área metropolitana se credencialicen? ¿Y cómo para lograr un uso más intensivo?

     

    En algunos casos, quizá se deba a la disponibilidad o gratuidad de los materiales. En todo caso, no hay una única y, mucho menos, definitiva respuesta, como ejemplifica el comentario de una usuaria de Facebook, que explica que asiste por materiales debido a su interés por la materialidad del objeto libro:

     

    “ [...] ojalá cobren multa para evitar que pasemos un mes sin libros. Algunos venimos de muy lejos y x las inundaciones no podemos ir a devolver. Prefiero pagar una multa que quedarme sin libros tanto tiempo. Leer en PDF no es chido” (SIC). Wendy Villegas. Testimonio tomado de facebook.

     

    La Vasconcelos prestó al 32% de los habitantes de la ZMVM y de otros municipios del Estado de México: ¿estos habitantes, que se desplazan más de una hora para asistir a la biblioteca, llevaron muchos o pocos materiales? Si se afirma que el préstamo a domicilio es un servicio a la baja, ¿su expansión territorial es un indicador de la falta de espacios de préstamo bibliográfico en otros lugares de la ZMVM?

     

    Finalmente, ¿qué nuevas preguntas  e implicaciones tienen estas demandas en la manera que oferta servicios? ¿llevan cosas distintas los que vienen de cerca de los que vienen de lejos? ¿qué tipo de demandas corresponden a una población diversa? ¿qué puede ofertar la biblioteca para mejorar sus servicios y actividades de nuestros usuarios que viven y quizá trabajan en otras ciudades? Queremos profundizar en algunas de estas preguntas en nuestros próximos análisis geográficos.

     

     

    Nota: En la Biblioteca Vasconcelos nos interesa compartir y construir conocimiento de forma colaborativa. Agradecemos a la organización Social Tic su paciente capacitación a la BV en el uso de la herramienta Flourish* para la elaboración de estos mapas. ¡Gracias!

     

     

     

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